Respirar mejor, ejercicios prácticos

Nuestras células dependen de la sangre para recibir el oxÃgeno necesario. Si por nuestras arterias circula sangre que es pobre en oxÃgeno, la vitalidad de cada una de nuestras células se encuentra disminuÃda.
La mayorÃa de las personas, no solamente respiramos mal, sinó que por lo general la calidad de nuestro aire no suele ser bueno debido a los conocidos factores ambientales. De aquà nuestra falta de resistencia a la fatiga, a ciertas enfermedades, nuestro nerviosismo, nuestro cansancio fÃsico. Cuando aprendemos a respirar correctamente, la recompensa es maravillosa, tanto para nuestra salud fÃsica como mental.
La mejor posición para practicar una respiración completa y eficaz, es con nuestro cuerpo acostado de espaldas; puede por lo tanto, practicarse perfectamente sobre una cama. Este ejercicio se puede prolongar todo el tiempo que se quiera. Para empezar, podrÃa hacerse a la noche antes de dormir, y se notará que nuestro descanso tendrá mejor calidad, después, podemos practicarlo a la mañana antes de levantarnos de la cama, de camino el trabajo y en cualquier momento que consideremos apropiado.
Las fases de la buena respiración:
- Vaciar nuestros pulmones a fondo
- Hacer descender lentamente el diafragma y dejar entrar el aire a los pulmones. Cuando el abdomen esté hinchado y la parte baja de los pulmones esté llena de aire, separar las costillas, pero sin forzarlas
- Terminar de llenar los pulmones levantando las clavÃculas
Por regla general, la espiración debe ocupar el doble de tiempo de la inspiración, se puede ensayar con 8 segundos de inspiración, 4 segundos de retención y 16 segundos de espiración.
Durante toda la inspiración, el aire debe entrar progresivamente y en flujo continuo. Tampoco debe hacerse ningún sonido al respirar, es esencial que se practique de forma silenciosa y debemos procurar estar concentrados únicamente en el acto de la respiración.
Al inspirar, no aspiramos solamente aire a nuestros pulmones, tambien se bombea sangre a los tejidos de todo nuestro cuerpo, la respiración profunda y lenta es un poderoso motor circulatorio.
AsÃ, acumulando cortas pero frecuentes sesiones a lo largo del dÃa, las ventajas serán muy notorias para nuestra salud fÃsica y mental. Nuestra forma de respirar irá mejorando paulatinamente a medida que vayamos progresando, hasta adquirir al “hábito” de respirar mejor en nuestro dÃa a dÃa.
